1. Minimalista: Menos es más. Líneas rectas, colores neutros como blanco, beige y gris, muebles bajos de formas puras y cero saturación visual. Mucha luz y amplitud.
2. Cálido y luminoso. Madera clara, textiles en lana, tonos tierra y plantas naturales. Sofás confortables en tonos crudo y mucha iluminación natural.

